Quiénes somos

INSTITUTO PUENTE es un centro educativo comunitario construido con bambú y materiales locales. Está ubicado en aldea Punta Brava, Los Amates, Izabal. Fue fundado en el 2015 con el propósito de impulsar el talento humano rural, fortalecer la autonomía comunitaria y promover una vida en armonía con la naturaleza. La filosofía del centro educativo se resume en la frase SA’ KOMONIL, que en idioma q’eqchi’ significa “entre todos” o “trabajando juntos”.

En el período 2025-2030, se acompañará a cuatro comunidades del territorio q’eqchi en la creación de un centro educativo de ciclo básico aplicando el modelo educativo comunitario Sa’ Komonil.

 

Misión

Impulsar el talento humano rural, fortalecer la autonomía comunitaria y promover una vida en armonía con la naturaleza.

Visión

Para el año 2030, se ha consolidado la sede de Punta Brava y se han construido cuatro nuevos centros educativos en territorio maya q’eqchi’ en un esfuerzo conjunto con las comunidades y liderazgos locales.

Historia

El legado de varios programas de becas nacionales e internacionales

En la década de 1990, miembros de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos impulsaron un programa de becas dirigido a jóvenes de la ribera del lago de Izabal, para estudiar su ciclo básico en el Instituto por Cooperativa de aldea Mariscos. Edwin Francisco Xol Yalibat, originario de Punta Brava, fue uno de los beneficiarios.

 

Luego de estudiar en Mariscos, Edwin continuó su bachillerato en Morales, Izabal. Posteriormente, obtuvo una beca en la Universidad Francisco Marroquín, para estudiar la licenciatura en Administración de Empresas. También estudió una maestría en España con una beca de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). Su formación académica le abrió oportunidades laborales en Guatemala y en el extranjero, incluyendo una estancia en la Misión Permanente de Guatemala ante las Naciones Unidas, con sede en Nueva York. Consciente de que en su comunidad había muchas personas talentosas que también necesitaban una oportunidad, en 2014 Edwin retornó a Punta Brava para promover un centro educativo junto a su comunidad.

 

El Instituto Puente: tres fases en una historia de trabajo colectivo, resiliencia y alianzas

Fase 1. 2014-2017. Énfasis: proveer acceso a educación media
Luego de un primer proyecto educativo en aldea Boca Ancha, un grupo de docentes voluntarios decidieron apostar por una iniciativa educativa con un fuerte componente de autogestión y participación comunitaria. Así, en 2015 nació el Instituto Puente en Punta Brava. El instituto se instaló en un antiguo salón comunitario, restaurado por niños, jóvenes y adultos. Los estudiantes fabricaron sus propias sillas y mesas. Las paredes se hicieron con papel periódico y bambú.
El capital social y la tradición de trabajo comunitario de Punta Brava fue fundamental en este proceso; sin embargo, también fue clave la contribución de personas y organizaciones amigas del proyecto, situadas en Guatemala o en otros países. En 2016, el neurólogo Henry Stokes y su familia donaron 1 hectárea de terreno para construir una sede propia. CASSA, empresa especializada en bambú, realizó el diseño participativo del edificio principal consistente en biblioteca, aula de ciencias y aula de computación. Una primera fase se construyó con apoyo de ciudadanos alemanes y la colaboración de la comunidad.

Fase 2. 2018-2021. Énfasis: mejorar condiciones de infraestructura en un contexto de alta vulnerabilidad

En 2018 se finalizó la construcción del edificio de bambú, gracias a una red de donantes en Países Bajos liderada por la familia Quaegebeur y Elisa de la Roca; adicionalmente, se contó con apoyo de CASSA, Asociación de Desarrollo Integral Mitij Ixoq’ (ADIMI), voluntariado nacional y apoyo local. El gobierno de Guatemala construyó un segundo edificio, que incluye talleres, cocina y bodega. Se recibieron donaciones para equipamiento, capacitación docente y pago de sueldos por parte de la fundación holandesa ASML, programa EDUVIDA/GIZ (Alemania) y otros donantes individuales de países como Canadá, Suiza o Estados Unidos.

En 2020 inició la implementación de la carrera de Perito en Desarrollo Comunitario para la formación de nuevos líderes comunitarios. El surgimiento de la pandemia por COVID-19 obligó a cerrar el centro educativo y a implementar una modalidad de atención semipresencial. En noviembre de 2020, las tormentas Eta e Iota azotaron Guatemala y causaron destrozos en las comunidades cercanas al Instituto Puente. El centro educativo trabajó con la comunidad en la búsqueda de apoyos, incluyendo donaciones de camas, colchones y víveres por parte de donantes en Guatemala, Estados Unidos y Europa.

Fase 3. 2022-2025. Énfasis: impulsar cambio económico y compartir experiencias con otras comunidades

Con el respaldo de familias y docentes, el Instituto Puente fue uno de los primeros establecimientos públicos en volver a la presencialidad. Se recibió donación de mobiliario y equipamiento por parte de Fundación Escuela de Gobierno. CASSA construyó dos viviendas de bambú resistentes a inundaciones, donde los estudiantes de Perito pudieron realizar pasantías. Se recibió equipo tecnológico por parte de donantes individuales, BAC, Empresarios por la Educación y UNESCO. Estudiantes de tercero básico restauraron escritorios y los donaron a escuela primaria de aldea Bella Vista. La Municipalidad de Los Amates empezó a financiar el servicio de transporte escolar, vía acuática y terrestre.
En 2022, nueve jóvenes se graduaron de la carrera de Perito en Desarrollo Comunitario; como proyecto de la carrera, ellos diseñaron y construyeron un módulo de bambú que será utilizado para una teleclínica comunitaria. El módulo de clínica contó con apoyos de amigos en Alemania, Estados Unidos y Guatemala. En octubre de 2023, Punta Brava fue la sede del quinto Taller Mundial de Bambú, impulsado por la Organización Mundial de Bambú, CASSA, Wübu e ICDF Taiwán. Se contó con la participación de más de 200 personas de diversos países del mundo y conferencistas de Brasil, México, Francia, Puerto Rico, Chile, Perú, Estados Unidos, Taiwán y Guatemala. En 2025, se empezó a acompañar a comunidades de Alta Verapaz en su sueño de contar con un instituto de ciclo básico